08 Feb 2018

Proceso monitorio, reclamación deudas

Proceso monitorio, reclamación deudas

Procedimiento monitorio para reclamación de deudas para particulares, empresas y profesionales en Tenerife. La forma más eficaz y rápida de reclamar sus facturas impagadas. Se debe de tener en cuenta que dichas deudas deben ser reales y exigibles.

Procedimiento monitorio para reclamación de deudas

El proceso monitorio fue la principal innovación jurisdiccional para la protección del crédito en España. Dar mayor eficacia, rapidez y minorar los costes del proceso en el cobro de deudas eran sus principales objetivos. Actualmente, se trata de un proceso enfocado en la reclamación de deudas dinerarias, líquidas, vencidas, exigibles y determinadas principalmente para los pequeños y medianos empresarios pese a que, en la práctica, también lo terminan utilizando las grandes corporaciones.

Desde su promulgación y a raíz de su funcionamiento, el monitorio ha experimentado varios cambios, pero tras los mismos, el proceso ha ido perdiendo año tras año eficacia. Teniendo en cuenta que en nuestro ordenamiento jurídico existen otros medios para reclamar deudas dinerarias y que el Monitorio es un proceso voluntario y el más utilizado en la actualidad ¿Es viable y eficaz? ¿Es el proceso que pretendía ser a día de hoy?

Basándonos en los últimos datos recogidos del Consejo General del Poder Judicial, correspondientes a 2016, visualiza las distintas formas de terminación del proceso monitorio.

Cobro de deudas

Con las cifras consultadas y, principalmente basándome en el 44,6% que termina en pago o ejecución me sumo a la opinión de autores que consideran que el proceso monitorio cumple su función en el cobro de deudas. Pienso que, en un breve periodo de tiempo, alrededor de la mitad de las peticiones iniciales termina o bien con el pago o bien con un título ejecutivo. Es verdad que la cifra podría ser más alta y que a lo largo de los años sólo ha descendido pero aun así, sigue cumpliendo.

Por otro lado, el 8,1% termina en oposición. Tras la misma, se abre el correspondiente juicio que por cuantía corresponda; esto es, juicio verbal si la cuantía es inferior a 6.000€ y en ordinario cuando supere este límite. Apreciamos cierta facilidad a la hora de presentar la oposición, arma peligrosa en manos de aquellos deudores que tengan como fin la dilación del procedimiento.

Domicilio del deudor

Llama la atención el alto número de inadmisiones representadas en 47,3%; esto es, casi la mitad de las peticiones monitorias iniciales termina con la inadmisión del secretario judicial por dudas sobe los requisitos legales, falta de presupuestos procesales… (auto apelable). Por lo tanto, debido a este severo control, debemos ser cautelosos y respetar estrictamente los requisitos establecidos en la Ley de Enjuiciamiento Civil sino queremos ver inadmitida nuestra petición. Es importante tener bien determinado el domicilio del deudor ya que, en caso contrario se procederá sin más trámites al archivo de las actuaciones.

Deudas dinerarias, líquidas, vencidas y exigibles

En conclusión, el legislador ve en parte su voluntad cumplida, bien por sus facilidades, bien por su bajo coste; se trata de un proceso eminentemente práctico y en cierta medida eficaz. El hecho de considerar que este proceso  cumple con su cometido, no implica que afirme que los derechos de crédito del acreedor no puedan verse de alguna forma más protegidos; no obstante hay que tener en cuenta que ello es difícil de conseguir sin  afectar y mermar el derecho de los “deudores”; el hecho que la palabra deudores esté entrecomillada no es casualidad pues no son deudores, hasta que se demuestre lo contrario y, la mera acción de presentar una simple petición monitoria que no es contestada en el plazo de 20 días ya te considera como tal. Se trata de una herramienta útil y a la vez estricta toda vez que una persona pueda verse inmersa en un proceso ejecutivo, por no haberse presentado su oposición en tiempo y forma.

En definitiva, el proceso monitorio será recomendado en mayor o menor medida dependiendo del caso. En unas ocasiones puede resultar el proceso que el legislador pretendía, rápido y eficaz. Para reclamar deudas no dude en contactar con nuestros abogados expertos en reclamación de deudas en Tenerife, más de 60 años de experiencia profesional nos avalan.

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