14 Ago 2015

Defensa Jurídica en caso de accidente de tráfico

Defensa Jurídica en caso de accidente de tráfico

Por el seguro de defensa jurídica, el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato, a hacerse cargo de los gastos en que pueda incurrir el asegurado como consecuencia de su intervención en un procedimiento administrativo, judicial o arbitral, y a prestarle los servicios de asistencia jurídica judicial y extrajudicial derivados de la cobertura del seguro.

Defensa Jurídica

El seguro de defensa jurídica deberá ser objeto de un contrato independiente, o podrá incluirse en capítulo aparte dentro de una póliza única, en cuyo caso habrán de especificarse el contenido de la defensa jurídica garantizada y la prima que le corresponde.

El asegurado tendrá derecho a elegir libremente el Procurador y Abogado que hayan de representarle y defenderle en cualquier clase de procedimiento. El asegurado tendrá, asimismo, derecho a la libre elección de Abogado y Procurador en los casos en que se presente conflicto de intereses entre las partes del contrato. El Abogado y Procurador designados por el asegurado no estarán sujetos, en ningún caso, a las instrucciones del asegurador.

¿Qué es la Defensa Jurídica?

Es una cobertura que casi todas las compañías de seguro ofertan a la hora de asegurar un vehículo (coche, moto, camión, furgoneta…). Esta cobertura, llegado el caso, le permite al asegurado elegir al abogado especialista en accidentes de tráfico de su confianza.

Dicha cobertura es reclamable a la compañía de seguros siempre y cuando se demuestre la inocencia del afectado en el accidente, y por tanto, la existencia del derecho a reclamación por los daños sufridos. Por tanto, dicha cobertura suele ir unida a una cobertura para la Reclamación de Daños.

En otras palabras, la Defensa Jurídica es necesaria siempre y cuando exista una reclamación por la vía administrativa, judicial o arbitral. Es decir, que el usuario tenga que defenderse por los daños ocasionados a un tercero en un accidente de tráfico.

Por su parte, la Reclamación de Daños se dará cuando sea necesario realizar una reclamación a un tercero de los daños sufridos en un accidente como asegurado, propietario, conductor u ocupantes del vehículo, viajando a título gratuito, siempre que existan razones para reclamar desde el punto de vista jurídico. Es decir, la compañía de seguros, si considera que el caso (la reclamación) no es ganable, no está obligada a cubrir gastos o proporcionar asistencia jurídica. Este matiz es importante, y para ello las pruebas que existan para demostrar la inocencia son fundamentales. En cualquier caso, si se sigue adelante con la reclamación con un abogado propio y se gana, la compañía está obligada a cubrir los costes de Asistencia Jurídica (los costes del abogado) hasta el límite fijado en el contrato de seguro.

¿Qué abogados podemos elegir para que nos represente en un accidente de tráfico?

De acuerdo a la ley citada inicialmente, podemos elegir a cualquier abogado independiente de la compañía, con el límite de la prima del seguro que se tenga contratada.

Esto nos garantiza que nuestros derechos puedan ser defendidos por un abogado especialista en accidentes de tráfico y seguros.

¿Por qué cuándo sufro un accidente a las compañías no les interesa informarme de mis derechos?

En primer lugar, las compañías de seguros trabajan con tramitadores de su propia compañía, cuya función es intentar mediar y solucionar los casos de accidentes dentro de su propia compañía. Es decir, tratan de resolver el caso sin que requiera la asistencia a la víctima de especialistas externos a la compañía. De esta manera, lo habitual es encontrarse que el cliente de la compañía no sea informado al detalle de sus derechos y las opciones que tiene para actuar. Como resultado, venimos observando que las víctimas de accidente de tráfico terminan siendo víctimas de su propia compañía aseguradora, al recibir ofertas por menos del 50% de la indemnización que realmente le corresponde.

Además entre las compañías existen convenios, que podríamos denominar como “pacto de no agresión”. Para los daños materiales se utilizan unos convenios denominados CIDE y ASCIDE. Por dichos convenios, se automatiza la determinación de las responsabilidades y las indemnizaciones de los daños materiales.

Si los tramitadores no consiguen solventar el asunto, las compañías trabajan con abogados que defienden principalmente los intereses de la propia compañía, antes que los del afectado. Los honorarios que reciben estos profesionales están muy por debajo de lo que realmente les corresponde por su actuación profesional. Es decir, a la compañía le sale siempre mucho más rentable lograr que los casos los lleven sus propios abogados, y los abogados a su vez van a tratar de resolver rápido el caso ya que su remuneración no va unida al éxito del caso.

Es así como si usted se ha informado y ha elegido un abogado especialista en accidentes de tráfico independiente de la compañía de seguros, puede que se vea en situaciones para nosotros ya conocidas donde la compañía tratará de poner trabas o generar desconfianza por el paso dado, con el fin de no pagar dicha Asistencia Jurídica. Pero como hemos mencionado antes, si se gana la reclamación la compañía está obligada a cubrir los costes del abogado hasta el límite fijado en el contrato de seguro.

¿Quién paga el abogado?

Como hemos mencionado, a la compañía de seguros no le interesa tener que hacer frente a un coste de un abogado independiente. Pero como hemos mencionado antes, si se gana la reclamación la compañía está obligada a cubrir los costes del abogado hasta el límite fijado en el contrato de seguro.

Si los honorarios del abogado quedan cubiertos con la prima que tiene usted contratada con su compañía, usted no tendrá que pagar cantidad alguna por los servicios del Abogado, ya sea el abogado de la Compañía o Abogado especialista independiente de su compañía.

Compartir en redes sociales:

Consultas jurídicas y cita previa