30 Mar 2020

Tasas de alcoholemia

Tasas de alcoholemia


Tasas de alcoholemia. El Código Penal establece como delito conducir bajo los efectos del alcohol. ¿Cuánto es la tasa de alcoholemia permitida? La conducción con un nivel de alcohol en la sangre superior al permitido puede ser sancionada con una infracción administrativa o tratarse como un delito penal.

Tasas de alcoholemia

Todos sabemos que la conducción bajo los efectos del alcohol es peligrosa. Sin embargo, muy pocos conductores saben a qué riesgo se exponen exactamente cuando conducen de este modo. Por el contrario, son muchos los mitos y las falsas creencias que circulan respecto al alcohol y la conducción.

Una prueba de la terrible influencia que tiene la conducción bajo los efectos del alcohol sobre la accidentalidad es la gran preocupación que demuestran tener las autoridades públicas para evitar este comportamiento. Son muchos los esfuerzos que se hacen para acabar con este tipo de accidentes y son cada vez más duras las consecuencias legales que puede recibir si bebe y conduce.

Alcohol y conducción

El alcohol es un claro factor de riesgo en la conducción, relacionado con un elevado número de accidentes de tráfico en carretera y en ciudad. Por ello, para lograr mayor seguridad en las vías públicas, es fundamental que conozca todos los aspectos del consumo de bebidas alcohólicas y su relación con la conducción de vehículos.

¿Qué es la tasa de alcoholemia?

La alcoholemia representa el volumen de alcohol que hay en la sangre y se mide en gramos de alcohol por cada litro de sangre (g/l) o su equivalente en aire espirado. De acuerdo con la legislación actual, las tasas de alcoholemia permitidas para los conductores en España son las siguientes:

Tipo conductorLímite en aireLímite en sangre
Conductores en general0,25 mg/l.0,5 mg/l.
Noveles y profesionales0,15 mg/l.0,3 mg/l.

Interacción del alcohol con otras drogas

En ocasiones, el consumo de alcohol se mezcla con otras sustancias, ya sean legales (como los medicamentos) o ilegales (hachís, cocaína, éxtasis, etc.). Si mezcla el alcohol con estas sustancias, las reacciones que se producen son todavía más adversas y peligrosas para la conducción, ya que sus efectos se pueden potenciar mutuamente, alterando capacidades como la percepción, la atención, la memoria, los reflejos, entre otras muchas.

El principal problema de combinar estas sustancias es que normalmente se hace de forma inconsciente, porque no se conocen los efectos o porque se desconoce el peligro que conlleva. En estos casos, la probabilidad de accidente se multiplica.

Tratamiento legal del Alcohol

Como hemos visto, beber y conducir es un comportamiento muy peligroso para todos nosotros. Por ello, se observa una tendencia a nivel internacional de ir endureciendo las consecuencias legales para esta conducta.

En España, el tratamiento legal de la alcoholemia tiene dos caminos posibles: la vía penal y la vía administrativa. De este modo, beber y conducir puede representar una mera infracción o, por el contrario, llegar a tener consecuencias penales.

Consecuencias penales

Dice el Código Penal que quien conduzca un vehículo a motor o un ciclomotor bajo la influencia de bebidas alcohólicas será castigado con una pena de prisión o con una multa y, en su caso, trabajos en beneficio de la comunidad. Además, también será castigado con una privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.

Por otra parte, la conducción con temeridad manifiesta y que ponga en peligro la vida o la integridad de las personas será castigado con penas de prisión además de retirada del carnet.

Esto es importante porque la conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas con altas tasas de alcohol en sangre y con un exceso desproporcionado de velocidad respecto a los límites establecidos, con la nueva legislación se considera un caso de temeridad manifiesta que pone en peligro la vida o la integridad de las personas, por lo que estas penas se aplicarán en esas situaciones.

La consideración de estar bajo la influencia o bajo los efectos de bebidas alcohólicas es relativamente independiente de la tasa de alcoholemia y la realiza el juez, principalmente a partir de los datos sintomatológicos que se le proporcionen.

Infracciones con posibilidad de ingreso en prisión: Superar la tasa de alcohol en aire espirado de 0,60 mg/l (1,2 gr/l en sangre), además del gran riesgo que supone para nuestra seguridad y la del resto de conductores, puede acarrear una multa de 6 a 12 meses de trabajos sociales en beneficio de la comunidad y la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años. Incluso pueden darse penas de prisión de 3 a 6 meses y, si se tiene antecedentes, podría implicar el ingreso en prisión.

Ley de Seguridad Vial – Tasas de alcoholemia

La Ley de Seguridad Vial en España considera que conducir en estado de ebriedad o con niveles de alcohol superiores a los establecidos representa un delito. Así como bajo los efectos de sustancias psicotrópicas o parecidas.

Los cambios legislativos han establecido que una persona que supere los 0,6 g/l recibirá una sanción penal que lleva a la retirada de la licencia. Si la prueba de alcoholemia resulta negativa, se realiza un test para cerciorarse que el conductor no esté bajo los efectos de estupefacientes.

Lo que busca la Ley de Seguridad Vial es evitar lesiones, daños y perjuicios a causa de accidentes de tránsito. En caso de sufrir un accidente puede comunicarse con abogados de accidente de tráfico Tenerife, para tener asesoría legal en todo momento.

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