25 Mar 2015

Populismo llega a los bufetes de abogados

Populismo llega a los bufetes de abogados

En los últimos tiempos, varios despachos de abogados se han lanzado a captar a un alto volumen de clientes perjudicados por productos financieros u otros conflictos. Se trata de un negocio millonario, pero los expertos advierten de que puede ser cortoplacista.

Bufetes de Abogados

Si usted escribe en el buscador de Google las palabras “abogados preferentes” encontrará un gran número de bufetes de abogados dispuestos a representarle en una demanda judicial.

En los últimos años, se ha incrementado la cantidad de despachos que han apostado por este nuevo nicho de negocio en España, basado en las reclamaciones de inversores de productos financieros o salidas a Bolsa fallidas, así como ciudadanos afectados por otros conflictos, como estafas o huelgas en el sector aéreo.

Otras firmas reputadas que se dedican al derecho empresarial, como Cremades & Calvo-Sotelo o Jausas, también han caído en la tentación de ofrecer estos servicios. Se calcula que la cuantía de los productos contratados se sitúa alrededor de los 18.000 millones de euros y el número de afectados podría llegar a los 700.000.

La ofensiva se ha hecho más evidente en los últimos meses porque el próximo 25 de mayo concluye el plazo para reclamar por la compra de las acciones de Bankia, uno de los servicios más demandados. Una serie de llamadas telefónicas a varios de estos bufetes así lo atestigua. En dos de ellos nos apremian a tener una cita con sus abogados en los próximos días, porque están teniendo un volumen muy alto de consultas.

Esto pone de manifiesto que los despachos de abogados que más se anuncian tienen un primer servicio de atención telefónica para el cliente menos técnico en asuntos jurídicos, y que suelen cobrar una cantidad fija a fondo perdido por el asesoramiento, que oscila entre 150 y 450 euros, dependiendo de la cantidad invertida o del tipo de reclamación. Después, si se gana la demanda, el cliente debe pagar en algunos de estos bufetes de abogados otros 550 euros, pero la mayoría sólo obtiene sus honorarios a éxito, es decir, si ganan cobran un porcentaje de entre el 5% y el 10% de la cantidad recuperada.

Beneficio por volumen

El beneficio, por tanto, proviene de la suma de pequeños márgenes de un gran número de asuntos. Como explica Jordi Estalella, socio de +MoreThanLaw, “su posicionamiento se asienta en la experiencia y el éxito en casos similares, y la necesidad de mantener el volumen de entrada de casos es la razón de las campañas de márketing intensas y prolongadas en los medios. La experiencia y conocimiento de la tipología de procedimientos les permite simplificar tareas y estandarizar procesos que posibilita que asuman más trabajo”

La clave está en la publicidad, en algunos casos tan agresiva que incluso fuentes del sector se preguntan si no chocan contra las normas que regulan la abogacía. Actualmente el estatuto no permite hacer anuncios que inciten al ciudadano a emprender acciones legales.

Pero, ¿dónde está el límite? “Si usted es accionistaso preferentista, podría recuperar su dinero”, reza alguno de los eslóganes empleados por estas firmas. De momento, no se ha producido ninguna resolución en su contra, ni hay constancia de que se haya presentado queja alguna por sus competidores, lo que significaría, según los expertos, que muchas firmas que hasta ahora no se han planteado recurrir a la publicidad podrían empezar a explorar esta vía.

“La diferencia principal entre este tipo de despachos y los tradicionales estriba en que los primeros han entendido el valor que el márketing y la publicidad pueden aportarles para la captación de clientes y han sabido romper moldes en estos campos”, explica María Jesús González-Espejo, socia directora de Emprendelaw.

Aunque presentan unos índices de crecimiento altos, no todo son ventajas para estos nuevos modelos, sobre los que también planean sombras que tendrán que ir despejando a medida que el modelo se asienta en el mercado legal. Estalella apunta además que “el incremento de la oferta y la reducción paulatina de la demanda de este tipo de servicios está tirando de los precios hacia abajo. A este ritmo, los despachos que se han posicionado en esta parcela de mercado a base de un gran volumen de casos seguramente deberán replantearse su estrategia cara a los dos próximos años”.

González-Espejo considera que “la otra cara de la moneda es la necesidad a la que han tenido que hacer frente de aumentar los equipos en brevísimos plazos de tiempo, con las dificultades que esto conlleva y de controlar la calidad del trabajo”. En su opinión, este tipo de firmas exige “a sus líderes una gran capacidad de adaptación al cambio, ambición de crecer y amor al riesgo”.

Para la socia directora de Emprendelaw, “está claro que, salvo que adopten medidas firmes en la gestión de asuntos y la de las personas, se trata de despachos de abogados con una mayor exposición a la mala praxis y a la rotación de profesionales”. Por eso, lo tiene claro: “Su gran reto es fidelizar al cliente una vez que finalice la reclamación por la que en su día les contactaron”.

Fuente: Expansión

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