04 Ago 2015

Conflicto colectivo afecta a futuros litigios individuales

Conflicto colectivo afecta a futuros litigios individuales

Las sentencias que se hayan dictado en un conflicto colectivo pueden invocarse y producen efectos en posteriores fallos de procesos individuales sobre el mismo objeto. Además, las decisiones del tribunal pueden incorporarse después de interponer el recurso de casación para unificar la doctrina.

Así lo establece el Tribunal Supremo. La sentencia, de 16 de junio de 2015, recuerda que cualquier decisión firme “producirá efectos de cosa juzgada sobre los procesos individuales pendientes de resolución o que puedan plantearse”. De este modo, el Supremo recuerda que la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, en su artículo 160-5, establece que los fallos colectivos afectan “incluso aunque en el recurso de casación unificadora no se hubiere invocado aquellos como contradictorios”.

El magistrado López García de Serrana, ponente de la sentencia, destaca también que los asuntos individuales quedarán suspendidos mientras esté abierto el procedimiento colectivo.

“La suspensión se acordará aunque hubiere recaído sentencia de instancia y estuviere pendiente el recurso de suplicación y de casación, vinculando al tribunal correspondiente la sentencia firme recaída en el proceso de conflicto colectivo, incluso aunque en el recurso de casación unificadora no se hubiere invocado aquélla como sentencia contradictoria”, añade.

Peligro de contradicción

“Para cumplir el fin perseguido por la norma, la referida sentencia firme debe tenerse presente para resolver el recurso de casación unificadora”, indica el ponente. El Supremo subraya que, de no ser así, podrían recaer resoluciones contradictorias, “lo que sería contrario a los principios de tutela judicial efectiva y de seguridad jurídica cuya efectividad persigue la legislación por imperativo artículo 24 de la Constitución Española”.

La sentencia recuerda que la jurisprudencia del Tribunal señala que la excepción de cosa juzgada es apreciable de oficio “por los intereses públicos” que tutela. “Esto justifica que el legislador imponga, en estos casos, que la sentencia firme del proceso colectivo sea vinculante, al resolver el recurso de casación unificadora”, indica.

El Supremo sostiene que lo que se trata, en asuntos de esta índole, es huir de la contradicción e imponer la santidad de la cosa juzgada. “La prevalencia de la sentencia dictada en proceso colectivo sobre la recaída en proceso individual la impone la norma estableciendo la necesidad de suspender los procesos individuales, aunque estuviesen pendientes del recurso de casación, hasta que recaiga sentencia firme en el proceso colectivo”, destaca.

El único requisito que el Supremo exige a las sentencias invocadas para que sean admitidas en el recurso es que el objeto de ambos procesos sea idéntico o tenga relación de directa conexidad con él. “Es el mismo que el artículo 222 de la Ley de Enjuiciamiento Civil establece para apreciar la existencia de cosa juzgada”, apostilla.

De este modo, el fallo estima el recurso para la unificación de doctrina interpuesto contra una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Canarias, que obligaba a una entidad a devolver una cantidad a unos trabajadores que liti- garon sus condiciones a través de un procedimiento colectivo con un sindicato. Ahora, el Supremo tumba ese fallo y confirma la sentencia de instancia.

El Tribunal entiende que “realizar una interpretación del Convenio de aplicación diferente a la realizada por la sentencia colectiva que produce efectos de cosa juzgada en este proceso individual”.

Fuente: El Economista

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